En el caso de no tener pelo en las cejas, es posible hoy
en día reconstruirlas con la cirugía capilar. Los
injertos en las cejas es una aplicación derivada de los
injertos capilares. Se tiene que implantar cabello por
cabello. La orientación de la incisión tiene que ser
perfecta para poder introducir el pelo.
Habitualmente se utilizan cabellos. El cabello se corta
con una longitud de 1 centímetro con el fin de poder
ajustar perfectamente la orientación dentro de la
incisión.
En muchos casos, utilizamos los cabellos de la nuca que
son más finos que los otros. Además, la textura se
parece a la de las cejas.
Injertos de bigotes
En la mayor parte de los casos, se realiza para
disimular una cicatriz o labio leporino. Como en el caso
de las cejas, el pelo tiene que ser implantado uno por
uno. El cabello se corta con una longitud de 1
centímetro con el fin de poder ajustar perfectamente la
orientación dentro de la incisión.
Los resultados obtenidos con ésta técnica son excelentes
y es posible apreciar el resultado inmediatamente
después de la intervención.
Injertos de pubis
La técnica es la misma que para las cejas y bigotes.